Nadie quiere encontrarse un accidente en la carretera, y mucho menos formar parte de él. En cualquier caso, eso no quita de que estemos preparados para saber cómo reaccionar ante la situación. Esta reacción nuestra puede salvar una o más vidas.
Lo primero de todo es asegurar el lugar. Para ello, aparcar el propio vehículo fuera de la calzada, cortar el encendido de los vehículos siniestrados para evitar posibles incendios y señalizar el accidente con triángulos o encendiendo las luces de emergencia.
Luego es importante solicitar ayuda sanitaria mediante los postes SOS, teléfonos móviles o cabinas cercanas. Cualquier número de emergencia servirá para esto con sólo que les expliquemos la situación.
Durante los minutos que transcurren hasta la llegada de la ayuda, normalmente entre 5 y 20, la vida del accidentado está en nuestras manos porque estos minutos son cruciales para su supervivencia.
Es preferible evitar mover el cuello del herido para prevenir agravar sus lesiones cervicales y medulares. A menos que sea imprescindible, tampoco intentar sacarlo del vehículo o moverlo innecesariamente y mucho menos llevarlo nosotros mismos al hospital.
Si es necesario sacarlo del coche (riesgo de incendio o atropello), colócate detrás suyo, introduce las manos por debajo de las axilas, cógele con una el mentón para sujetar su cabeza contra tu pecho y cogiéndole el antebrazo con la otra mano tira de él hacia arriba.
Sólo en caso de amputaciones graves es recomendable efectuar un torniquete y en ningún caso quitarle el casco a un motorista o ciclista, a menos que conozcamos la técnica adecuada para hacerlo. Nunca darle bebidas, comida, medicamentos ni pomada.
Si queremos ser de utilidad al herido, lo mejor que podemos hacer es controlar sus constantes vitales (si respira y tiene pulso). Si no tiene respiración, necesitará una ventilación artificial (boca a boca) y si tampoco tiene pulso una reanimación cardio-pulmonar.
Para ello, estira los brazos apoyando las manos sobre el esternón y deja caer con fuerza tu peso sobre ellas. Alterna quince compresiones con un boca a boca si estás solo o cinco compresiones con un boca a boca si alguien te está ayudando.
En caso de hemorragia abundante, taponar la herida haciendo presión con un pañuelo en la mano o en el puño. Si está inconsciente, y especialmente si sangra por la boca o vomita, es necesario situarlo de lado para evitar que se ahogue, en la denominada posición de defensa.
Aunque esté o parezca inconsciente, es importante evitar hacer comentarios inoportunos detallando su situación de forma pesimista. En lugar de esto, le ayudará que le hagamos compañía y le tranquilicemos mientras llegan los equipos de socorro.
lunes, 4 de febrero de 2008
Viajar en coche, accidentes y averias
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