La revisión mecánica del coche antes de efectuar un viaje largo debería ser algo fundamental en la preparación del viaje. Sin embargo, está demostrado que son muy pocos los conductores que se preocupan de ello suficientemente.
Se estima que el 2,5 % de los accidentes son causados únicamente por una avería mecánica. A esto hay que añadir el número de aquellos en que un buen estado de los frenos o de los amortiguadores, por poner dos de los ejemplos más evidentes, hubieran podido ayudar a superar una situación de riesgo.
Antes de iniciar un viaje largo, en que el coche deberá recorrer muchos kilómetros y tal vez verse sometido a altas temperaturas, es conveniente revisar al menos los puntos más importantes:
Amortiguadores. Cuando están en mal estado reducen la estabilidad del coche, aumentan la distancia de frenado y dificultan el control en una emergencia. Pueden durar 70.000 kilómetros, pero depende mucho del uso que se de al coche y del tipo de terreno en que suela moverse. Aunque es mejor que la revisión la haga un mecánico experto, puedes revisarlos cargando el peso sobre el coche encima de cada rueda y soltar de repente; si al subir rebota de nuevo hacia abajo, es necesario cambiarlos.
Cables y correas. Los cables deteriorados (pellizcados, doblados o podridos) pueden producir cortocircuitos que inicien un fuego en el compartimento motor o cuando menos impedir el arranque o el correcto funcionamiento de las luces y otros sistemas. Las correas de ventilación y distribución deben estar tensas y sin deshilachar; sustituirlas resulta muy barato, pero las averías que causan sus roturas son de las más caras. Haga una revisión a fondo de las correas si el coche da tirones, se para o no carga la batería.
Carburación. Las bujías deben sustituirse cada 15.000 kilómetros, y es conveniente revisar el calibrado de los electrodos periódicamente. También el carburador o la bomba de inyección deben limpiarse de vez en cuando para reducir el consumo, mejorar la potencia del motor y evitar la excesiva emisión de gases.
Aire acondicionado. La revisión debe comprobar la carga de gas y la temperatura de salida del aire (ocho grados o menos). Aún en invierno es conveniente encenderlo todas las semanas durante al menos unos minutos.
Filtros. Un filtro de aire sucio aumenta el consumo de gasolina, y en algunos modelos aún existen dos posiciones para verano e invierno que conviene modificar al comienzo de temporada. El filtro de aceite, el de gasolina y en algunos casos el de polen deben también ser sustituidos de forma periódica.
Dirección. Un desgaste excesivo del lateral de los neumáticos puede indicar problemas en la dirección. Es uno de los sistemas más importantes para la seguridad del coche, así que debe ser revisada a la menor señal de ruidos, vibraciones, durezas en el giro y holguras excesivas.
Frenos. Es necesario revisar periódicamente el nivel del líquido de frenos, cuyo depósito tiene dos compartimentos para que en caso de rotura del circuito, al menos se mantengan dos ruedas con capacidad de frenada. Las zapatas tienen una duración aproximada de 10.000 kilómetros y las pastillas de 15.000. Puede haber problemas si se enciende el indicador (cuando lo halla), se producen ruidos al frenar o el coche se va hacia un lado.
Limpiaparabrisas. Aunque las escobillas estén, como deberían, es buen estado, no siempre son suficiente para eliminar el polvo y la suciedad acumuladas en el parabrisas. Si vas a iniciar un viaje largo, procura limpiarlo antes de partir, y revisa el nivel del líquido.
Luces. El manual del vehículo debería indicarle cómo reglar la altura de los faros, pero hágalo pensando que una mayor carga supone la elevación de esa medida, aumentando el riesgo de deslumbrar a otros conductores.
Neumáticos. Antes de empezar el viaje, compruebe en frío la presión de los neumáticos según las especificaciones del fabricante. Su duración oscila entre los 30.000 y 50.000 kilómetros y el dibujo debe tener al menos 1,6 mm de profundidad.
Niveles. El aceite debe ser sustituido periódicamente y mantener el nivel adecuado, entre el máximo y mínimo marcados en la cala. Otros niveles importantes son el líquido de frenos, el del depósito de expansión (es recomendable usar líquido anticongelante, porque el agua puede a acabar oxidando los conductos), el limpiaparabrisas y la batería (incluso las de bajo mantenimiento).
lunes, 4 de febrero de 2008
Preparar el coche para salir de viaje
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario