
Situada en el centro casi exacto de Europa, Austria tiene 2637 Km. de fronteras, que la convierten en vecina de Suiza, Alemania, Repúblicas checa y eslovaca, Hungría, Eslovenia e Italia. Siete millones y medio de personas habitan este país, cuya longitud máxima es de 580 Km. y su anchura máxima de 270.
La capital de Austria es Viena. Con algo más de un millón y medio de habitantes, la ciudad es un foco continuo de eventos culturales, especialmente de ópera y música clásica. Pero también ofrece al visitante un buen número de edificios y monumentos interesantes.
La Catedral de San Esteban fue construida entre los siglos XIV y XVI en estilo gótico aunque con algunos elementos renacentistas. Durante más de seis siglos, el Hofburg fue la residencia imperial de los Habsburgo. Conjunto de palacios y patios de diferentes épocas, en especial del barroco y neoclásico, fue construido por partes entre 1250 y principios del siglo XX.
La plaza de Graben, de forma ligeramente ovalada, constituye el centro histórico de la ciudad y en ella se levantan algunos de los edificios más característicos de la ciudad, representando los diferentes estilos arquitectónicos que fueron adoptando los constructores a lo largo de los siglos.
Graz es la segunda ciudad en Austria en número de habitantes. Tradicionalmente ha constituido el primer bastión de Austria y toda Europa al ataque de los turcos. Su castillo resistió el ataque de los invasores en 1478, y aún fue reforzado en 1543 con tanta habilidad que Napoleón fue incapaz de doblegarlo.
El arsenal de la ciudad mantenía permanentemente al alcance de la población todas las armas disponibles para empuñarlas tan pronto como fuera necesario, y en la actualidad alberga una importante colección de armas blancas y de fuego.
Los austríacos son pacíficos por naturaleza. Desde 1955 han renovado su declaración de Neutralidad cuantas veces han sido necesarias, y eso parece haberse "contagiado" a la vida cotidiana de sus habitantes: apenas hay disturbios, huelgas o violencia.
Cuna de Mozart y barroca en su arquitectura y su carácter, Salzburgo es una referencia obligada en la música de este incomparable genio del siglo XVIII, pero también la población que tradicionalmente tuvo más relación con la Iglesia al constituirse en sede arzobispal en 798.
La impresionante fortaleza medieval de Hohensalzburg domina la ciudad sobre el Altstadt, barrio alto en el que destacan los edificios de factura italiana de los siglos XVI y XVII. En el centro de la ciudad se ubican la Catedral y la Residenz, que fue a partir del siglo XVII residencia de los arzobispos-príncipes de Salzburgo.
También Innsbruck, capital del Tirol y ciudad universitaria por excelencia, es una visita obligada en un viaje a Austria. Pero es, sobre todo, la puerta de las montañas que la rodean y punto de partida frecuente hacia las cumbres, los glaciares y las nieves eternas de los Alpes.
Destaca la Hofburg, residencia estival de los Habsburgo, construido en el siglo XIV y reformado en estilo rococó en el XVIII. La Hofkirche, o Iglesia de la Corte, tiene como principal atractivo las 28 colosales estatuas de bronce realizadas en el siglo XVI.
La naturaleza es muy hermosa en Austria. Innumerables montañas, valles, lagos, verdes campiñas y ríos hacen de esta tierra un paraíso de paisajes con un aire puro y limpio que invita a la relajación y a tomar contacto con la Madre Tierra.
lunes, 4 de febrero de 2008
Austria
en 7:13
Etiquetas: Lugares rutas
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